Las placas verdes se utilizan cuando un vehículo todavía no puede obtener su matrícula definitiva, pero necesita circular legalmente durante un periodo limitado mientras se completan los trámites en la DGT.
Son habituales en coches importados en proceso de matriculación, vehículos que deben acudir a la ITV o casos en los que falta algún documento para cerrar el expediente. También se solicitan cuando es necesario mover el coche de forma puntual mientras se finaliza la gestión administrativa.
Esta matrícula provisional suele tener una validez de unos 60 días, con posibilidad de prórroga en ciertos casos. En Alicante, es una opción muy utilizada para no detener el uso del vehículo mientras se resuelve todo el proceso.