Transferir coches con multas

¿Se puede transferir un coche con multas pendientes?

Una de las dudas que puede surgir al vender un vehículo es qué ocurre cuando existen multas pendientes de pago. ¿Puede hacerse igualmente el cambio de titularidad? ¿Las multas pasan al comprador? ¿Puede la DGT bloquear la transferencia?

La respuesta corta es que tener una multa pendiente no implica automáticamente que un coche no pueda transferirse.

Sin embargo, determinadas sanciones impagadas sí pueden provocar una limitación que impida realizar trámites sobre el vehículo.

Por eso, antes de comprar o vender un coche de segunda mano conviene comprobar su situación administrativa y diferenciar entre una simple multa pendiente y una situación que realmente impida realizar el cambio de titularidad.

¿Las multas pendientes impiden transferir un coche?

No todas las multas pendientes bloquean automáticamente una transferencia.

La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial establece una limitación cuando figuran cuatro sanciones firmes en vía administrativa por infracciones graves o muy graves sin pagar.

La normativa contempla esta limitación tanto respecto al historial del titular como respecto al historial del propio vehículo, según el supuesto correspondiente.

Por tanto, la idea importante es esta:

Una única multa pendiente no significa, por sí sola, que el coche no pueda cambiarse de nombre.

El problema aparece cuando concurren las circunstancias previstas legalmente y existe una limitación administrativa que impide realizar el trámite.

¿Cuántas multas impagadas pueden bloquear la transferencia?

La referencia legal son cuatro sanciones firmes en vía administrativa por infracciones graves o muy graves que permanezcan impagadas.

Esto significa que no debemos confundir:

  • Una multa que acaba de recibirse.
  • Una sanción que todavía puede recurrirse.
  • Una infracción leve.
  • Una sanción ya pagada.
  • Cuatro sanciones firmes graves o muy graves que permanecen impagadas.

No son situaciones equivalentes.

La existencia de cuatro sanciones que cumplan los requisitos establecidos legalmente puede impedir realizar trámites en el Registro de Vehículos hasta que se regularice la situación.

¿Qué significa que una sanción sea firme?

Este punto también es importante.

Que exista una denuncia o que se haya recibido una notificación no significa necesariamente que estemos ante una sanción firme.

Una sanción adquiere firmeza en vía administrativa cuando ha terminado la posibilidad de discutirla mediante los recursos administrativos ordinarios correspondientes o cuando estos ya han sido resueltos, según el caso.

Por eso, cuando hablamos de la limitación para realizar trámites no estamos hablando simplemente de “tener cuatro papeles de multas pendientes”.

Tienen que darse los requisitos establecidos por la normativa.

¿Se puede transferir un coche con multas sin pagar?

¿Las multas del vendedor pasan al comprador?

No.

Comprar un coche no significa asumir automáticamente las multas personales que tuviera pendientes el anterior propietario.

Las sanciones corresponden a quien resulte responsable de la infracción conforme a la normativa aplicable.

Por tanto, una cosa es quién debe pagar una determinada sanción y otra diferente es que la existencia de sanciones impagadas pueda generar una incidencia administrativa que dificulte o impida realizar el cambio de titularidad.

Esta diferencia es especialmente importante para el comprador.

Puede no ser responsable de ninguna de esas multas y, sin embargo, encontrarse con que no puede completar inmediatamente la transferencia del vehículo porque existe una incidencia previa que debe solucionarse.

¿Cómo saber si un coche puede transferirse antes de comprarlo?

Antes de entregar el dinero por un vehículo de segunda mano es recomendable comprobar su situación administrativa.

Una de las formas de hacerlo es solicitar un informe del vehículo de la DGT.

El informe reducido es gratuito e indica, entre otros datos, si existe alguna incidencia que pueda impedir la transferencia o circulación del vehículo.

El informe completo ofrece mucha más información administrativa, incluyendo titularidad, historial de ITV, kilometraje, cargas y otras circunstancias que pueden ser relevantes antes de comprar.

Esta comprobación es especialmente aconsejable cuando compramos un vehículo a una persona que no conocemos o cuando existe cualquier duda sobre su situación administrativa.

¿Qué hacer si las multas están bloqueando la transferencia?

Si al intentar realizar el cambio de titularidad aparece una incidencia relacionada con sanciones pendientes, habrá que comprobar exactamente cuál es el motivo del bloqueo.

Cuando la causa sean sanciones impagadas que generan la limitación administrativa, será necesario regularizar la situación que está impidiendo realizar el trámite.

No conviene limitarse a realizar el pago de una cantidad al azar o asumir que cualquier multa pendiente es la responsable.

Primero debe identificarse correctamente la incidencia.

Una vez solucionada, podrá continuarse con la transferencia cuando la limitación haya dejado de constar en el sistema.

¿Y si ya he pagado las multas pero la DGT sigue bloqueando el cambio de nombre?

Puede ocurrir que el pago se haya realizado recientemente y la información todavía no aparezca actualizada en el momento de intentar la transferencia.

En estos casos conviene conservar los justificantes de pago y comprobar la situación antes de volver a presentar el trámite.

Si la incidencia persiste, habrá que determinar qué anotación concreta está impidiendo el cambio de titularidad.

Multas, embargos, precintos y reserva de dominio no son lo mismo

Otro error frecuente es utilizar la palabra “carga” para referirse a cualquier problema que aparece en un vehículo.

Conviene diferenciar varias situaciones.

Multas pendientes: pueden provocar una limitación para realizar trámites cuando concurren los requisitos establecidos legalmente.

Embargo: supone la existencia de una anotación derivada de una deuda o procedimiento y tiene sus propias consecuencias.

Precinto: es una limitación distinta y debe analizarse específicamente antes de realizar la operación.

Reserva de dominio: suele estar relacionada con una financiación y puede impedir la transmisión mientras no se cancele o se produzca alguna de las situaciones admitidas para poder realizarla.

Que un vehículo tenga una de estas incidencias no significa necesariamente que tenga las demás.

Por eso es tan importante comprobar qué aparece exactamente en la información de la DGT.

¿Conviene comprar un coche si aparecen incidencias?

Si el informe del vehículo muestra una incidencia que puede afectar a la transferencia, nuestra recomendación es aclararla antes de pagar el vehículo o completar la compraventa.

El comprador debe saber exactamente qué está comprando y si podrá inscribir el vehículo a su nombre.

Firmar el contrato y entregar el dinero confiando en que “después ya se solucionará” puede convertir una compraventa sencilla en un problema administrativo.

Además, después de firmar el contrato de compraventa, el comprador dispone con carácter general de 30 días para realizar el cambio de titularidad.

¿Qué debería comprobar el comprador antes de firmar?

Antes de comprar un coche usado es recomendable comprobar, al menos:

  • Que quien vende el vehículo puede realizar la operación.
  • Que la documentación corresponde al vehículo.
  • Que el número de bastidor coincide.
  • La situación administrativa del vehículo.
  • La existencia de posibles cargas o limitaciones.
  • El estado de la ITV.
  • Que el impuesto de circulación exigible para realizar la transferencia esté regularizado.
  • Que no exista una incidencia que vaya a impedir el cambio de titularidad.

Un informe de la DGT puede ayudar a detectar buena parte de estas situaciones antes de entregar el dinero.

¿Puede hacerse una baja aunque exista este bloqueo por multas?

Existe una excepción interesante.

La Ley de Tráfico establece que la limitación derivada de estas cuatro sanciones firmes graves o muy graves impagadas no se aplica a los trámites de baja temporal o definitiva del vehículo.

Es decir, la normativa distingue expresamente estos trámites del resto de gestiones afectadas por la limitación.

Entonces, ¿se puede transferir un coche con multas pendientes?

Sí, puede ser posible transferir un coche aunque exista alguna multa pendiente.

Lo importante no es simplemente que exista una multa.

La limitación prevista por la Ley de Tráfico aparece cuando se dan los requisitos establecidos legalmente, entre ellos la existencia de cuatro sanciones firmes en vía administrativa por infracciones graves o muy graves que figuren impagadas.

Por eso, antes de una compraventa recomendamos comprobar la situación administrativa del vehículo y no esperar al momento de presentar la transferencia para descubrir que existe una incidencia.

¿Necesitas hacer el cambio de titularidad de un vehículo?

En Gestoría Trámites DGT podemos gestionar el cambio de titularidad de tu vehículo y revisar la documentación necesaria para presentar correctamente la transferencia.

Si al realizar el trámite aparece una incidencia, también podremos indicarte qué documentación o actuación necesitas para poder continuar con el expediente.

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